ESPAÑA: El país donde faltaban las letras  
El Diario - Canarias Ahora / En el país en que escaseaban las letras era muy difícil amar la literatura y casi imposible dedicarse de lleno a la creación en prosa o verso. En el país en que faltaban casi todos los signos del abecedario, construir un microrrelato, un cuento breve o un poema minúsculo representaba lo más parecido a lo imposible; se convertía en un seguro… no podrá ser. Pese a ello, y aunque no había letras en casi ningún lugar ni estas se podían conseguir de contrabando, Literato buscaba y buscaba día tras día, noche tras noche y jornada tras jornada.

Literato era un incansable recolector de letras, un buscador forofo de restos del abecedario en antiguos lugares donde la difusión de la narrativa o la poética era lo más habitual del mundo, lo común y lo cotidiano. Ahora esto no era así, y la prueba evidente de tal escasez radicaba en que Literato, como otros de su condición, ya solo vivía para meter letras perdidas en el saco que colgaba de su espalda.

En el país en que faltaban las letras, la literatura había pasado a mejor vida, pero quedaban algunos amantes, enamorados y enfermos de los párrafos y los versos que se resistían a tal desierto. Uno de ellos era Literato, que se mantenía en vida y seguía en el país en que escaseaban las letras para poder acumularlas, por la noche o durante el día, en un momento de descanso…, y así llegar a componer u orquestar, con los signos arrebatados al olvido, el mensaje más alentador, más vivo y universal.



Era bastante poco para acudir a la puerta de aquella mujer, pero, se dijo, "mejor eso que nada", y lo intentó…

ESPAÑA: El país donde faltaban las letras  

Con Información de El Diario - Canarias Ahora

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