Familia del piloto de vuelo accidentado en Antioquia pide perdón
El Tiempo / Detrás del trágico accidente del Chapecoense está la historia de un excapitán de la Fuerza Aérea Boliviana que en el 2013 se fue con su familia para Brasil después de que su suegro, el exsenador boliviano Roger Pinto, entró por tierra a ese país luego de pasar 15 meses asilado en la embajada de Brasil en La Paz, alegando persecución del gobierno del presidente Evo Morales.

La delicada situación política de Pinto llevó a su yerno, el piloto Miguel Quiroga, casado con Daniela Pinto y padre de los 3 nietos del exsenador, a cambiar de vida y hacer la más arriesgada apuesta: la creación –junto con otros excolegas de la Fuerza Aérea de su país– de una nueva compañía aérea, LaMia.

Sobre las hipótesis de la caída del avión, entre ellas la falta de combustible, el suegro de Quiroga, quien murió en el accidente, dice –en entrevista con O’Globo– confiar en las investigaciones. “Desde lo profundo de nuestra alma, si hubo equivocaciones, si los elementos que contribuyeron (al accidente) son humanos, pedimos perdón a los familiares que están sufriendo”, dijo.

Según Pinto, Quiroga buscaba consolidarse en el mercado de aviación latinoamericano, lidiando con deudas. Últimamente –comenta el exsenador–, la familia estaba entusiasmada “con el crecimiento del número de clientes, principalmente selecciones de fútbol”.

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A lo largo de la entrevista destacó “la calidad humana y profesional” de Quiroga, que tenía 36 años y hace cuatro meses tuvo su tercer hijo, un niño.

La viuda del piloto –contó su padre– “está destruida”, como toda la familia. Desde que se mudaron para Brasil, Quiroga era, según admitió el exsenador, “el gran pilar, un ser humano excepcional”:

“En los tiempos difíciles fue quien aseguró a la familia”. Pinto también pidió esclarecer la relación entre el empresario venezolano Ricardo Albacete, a quien le alquilaban los aviones, y quien en el pasado se asoció a un empresario chino actualmente preso por corrupción.

Quiroga tenía amplia experiencia en varios países. Después de haber estudiado en la escuela militar de Sucre y llegar al grado de capitán de la Fuerza Aérea Boliviana, el piloto hizo cursos de capacitación en EE. UU. y Europa.

Pinto enfatizó en que su yerno “amaba la vida y jamás habría hecho nada para perjudicar a nadie. Él habría dado su propia vida para salvar la de otros”.

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JANAINA FIGUEIREDO Especial para EL TIEMPO BUENOS AIRES

Familia del piloto de vuelo accidentado en Antioquia pide perdón

Con Información de El Tiempo

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