La deuda con más riesgo de Popular aguanta el tipo mejor que las acciones
Expansión / La fortaleza de los CoCos apunta a una ausencia de dudas sobre la solvencia. El BIS ve incertidumbre sobre la rentabilidad de la banca, pero no sobre su aguante.

Los accionistas de Popular han vivido un calvario en los últimos meses. No es para menos. A pesar del fuerte repunte en Bolsa de las últimas sesiones provocado por los cambios en la cúpula directiva, la caída acumulada del 65% en lo que va de año se ha llevado por delante la inyección de casi 5.500 millones de euros de capital introducida en vena a través de tres ampliaciones desde 2012 y ha dejado un reguero de accionistas damnificados tras de sí.

Popular no solo es la empresa española que más cae en Bolsa este 2016, sino que es el tercer banco con peor evolución de Europa. Y eso, en un año marcado por las dudas sobre Deutsche Bank y la debilidad de los bancos italianos, no deja de ser significativo.

Pero no todos los instrumentos cotizados de la entidad se han comportado de la misma manera. Frente a la sangría bursátil, la deuda con más riesgo del banco ha aguantado el chaparrón. Sus dos emisiones de bonos contingentes convertibles (CoCos o bonos que computan como capital Tier 1 Adicional) han recuperado hasta un 24% de su precio desde los mínimos de febrero y se dejan en el año un 7% en el caso de la primera emisión, colocada a finales de 2013, y un 5% para la segunda, de 2015, unos porcentajes muy alejados del descalabro en Bolsa.

Si se tiene en cuenta que los CoCos son instrumentos perpetuos que se consideran un híbrido entre deuda y capital porque el pago de los cupones puede cancelarse a voluntad en caso de problemas de solvencia (más o menos, como los dividendos) y porque se convierten automáticamente en acciones (y a unos precios muy deprimidos) cuando la ratio de capital flojea, la descorrelación entre estos bonos y la cotización bursátil no deja de ser llamativa. Y más cuando en el último caso de zozobra bursátil de un banco no se produjo tal falta de sintonía. Deutsche Bank es el mejor ejemplo.

Pago de los cupones "El comportamiento de los CoCos está difiriendo de las acciones porque el mercado piensa que los cupones se van a pagar", explican fuentes financieras. A pesar de que el pasado mes de mayo, en la presentación de la última ampliación de capital de 2.500 millones, Popular anunció unas pérdidas para este año de 2.000 millones y la supresión temporal del dividendo, los inversores parecen no tener dudas.

"Banco Popular espera mantener durante 2016 un nivel de reservas distribuibles suficientes para pagar los cupones de los instrumentos AT1 [CoCos]", aseguró entonces la entidad. Y el mercado ha obrado en consonancia. La primera de las dos emisiones de CoCos de Popular cotiza con ganancias sobre su valor nominal y su rentabilidad es del 10%, una mejora sustancial con respecto al cupón del 11,5% que tuvo que pagar para convencer a los inversores de que se la compraran. La segunda emisión no da tantas alegrías (cotiza al 90% de su valor nominal), pero solo ha perdido un 5% de su precio en lo que va de año.

"La cifra publicada de CET1 (capital de máxima calidad) de Popular muestra un amplio colchón sobre el requerimiento regulatorio y, por lo tanto, una posición holgada para la distribución de los cupones a los inversores de este tipo de instrumento", explican fuentes del mercado. "A medida que las entidades están aumentando los niveles de capital, menor está siendo la correlación con la cotización de la acción", añaden.

Al Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) tampoco le ha pasado desapercibida la disparidad de comportamientos entre las acciones bancarias y los CoCos, y hace referencia a ello en su último informe trimestral. "Mientras que los precios de las acciones de los bancos europeos han sido débiles, su deuda senior y sus bonos contingentes convertibles (CoCos) recuperaron algo del valor perdido durante el primer trimestre del año", señala.

Para el banco central de los bancos centrales, la explicación está en la brecha que los inversores están empezando a percibir entre la rentabilidad de las entidades financieras y su solvencia. La perspectiva de ganancias para la banca es más que limitada y eso está topando su recorrido bursátil, "pero la preocupación sobre su solvencia sigue siendo limitada", asegura el BIS. Y la solvencia es la clave de la supervivencia de los CoCos. Mientras no haya dudas sobre ella, el extra de intereses que pagan estos bonos con respecto a la deuda más segura en el actual desierto de oportunidades de rendimiento seguirá siendo un imán para los inversores.

La deuda con más riesgo de Popular aguanta el tipo mejor que las acciones

Con Información de Expansión

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