VENEZUELA: ¿Afirmaciones o interrogantes?
Diario La Nacion / La escuela actual y el modelo educativo vigente han entrado en fase crítica hace ya un tiempo y no obstante la aparición de múltiples aportes y propuestas de todo tipo, no parece avistarse el advenimiento de un modelo que pueda aplicarse a todas las sociedades, omitiendo diferencias culturales, sociales, circunstanciales, etc. Han aflorado alternativas   provenientes de diversas áreas de estudio con sus visiones c orrespondientes, las más con estimables aportes, pero con evidentes limitaciones o inaplicables. La incertidumbre como instalado paradigma de la época sigue señalando el devenir: no hay visiones únicas y menos propuestas universalmente aceptadas. Esto, sin ánimos de falso sosiego, ocurre en todos los ámbitos de la vida planetaria y por supuesto, en todas las áreas   del conocimiento. No hay certezas ni teorías absolutas, redondas, incuestionables, lo cual obliga a, como lo apuntara Morin (2000),"aprender a navegar en un océano de incertidumbres a través de archipiélagos de certeza"

Esta circunstancia llevada a la educación se manifiesta de múltiples formas en todos sus ámbitos y aspectos, señalando su necesaria e impostergable transformación. Son muchas las fallas de los sistemas escolares y la práctica pedagógica, a partir de que   cad a día la propuesta educativa se aleja más de la posibilidad de responder a los requerimientos de los discentes, ubicados ciertamente en una realidad diferente y cambiante. Las culturas, expectativas e interrogantes que traen los alumnos al aula distan mucho de las opciones directivas y limitantes que ofrece el modelo transmisivo. Preguntémonos solo por un ejercicio simple si ¿la respuesta a la incertidumbre que signa el mundo puede atenderse mediante afirmaciones inflexibles y saberes inmodificables? ¿Puede un joven cargado de respuestas prefabricadas enfrentar los retos de un mundo acelerado, cambia nte y competitivo? ¿Puede ser un buen producto de un sistema educativo de calidad un egresado lleno de"certezas? a partir de saberes estrictamente memorizados? No! No!, definitivamente ninguna de las anteriores se corresponde con   tiempos de incertidumbre, cuántica y relatividad.

La situación exige sin demora cambiar la rutina de centrar la labor de enseñar y aprender en repetir certezas, afirmaciones, conceptos y nociones únicos, permanentes, sustituyéndola por la idea de partir de las interrogantes, dudas, intuiciones de los discentes, para desde ellas acometer la tarea de abordarlas, asumirlas e irlas despejando para que aparezcan nuevas interrogantes y así, otras y otras, sabiendo que el aprendizaje no tiene límites, como no lo deben tener la duda, el cuestionamiento. Y ¿cómo lograrlo? Oyendo a los muchachos, dándole valor a sus cuestionamientos, a sus dudas, no dar repuestas sino alentar sus preguntas, incitándolos a interrogar e interrogarse, agregando elementos para procurar la búsqueda de respuestas y extraer de ellas nuevas interrogantes. Don Simón Rodríguez lo planteó hace casi dos siglos:"Enseñen a los niños a ser preguntones"

Gustavo Villamizar D.

VENEZUELA: ¿Afirmaciones o interrogantes?

Con Información de Diario La Nacion

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