VENEZUELA: Nueva Esparta, independiente de los servicios públicos
El Sol de Margarita / 14 Ene, 2018 | Desde tiempos inmemorables, el problema generado por la deficiencia en los servicios públicos y en las necesidades básicas (agua y electricidad) ha sido una de las grandes trabas a la hora de lograr una armonía entre el crecimiento poblacional y la planificación urbana. Ya que cuando el agua escasea, sobreviene el éxodo de los pueblos y en donde no se brinda el suministro eléctrico requerido, no se logra desarrollo ni industrial, ni tecnológico.

Las islas de Margarita y Coche, que conforman parte del estado Nueva Esparta, están rodeadas de agua salada; sin embargo, actualmente presentamos una situación de escasez del vital líquido, limitada por la dependencia del suministro con tierra firme; pero no solo este servicio básico viene de tierra firme: la energía eléctrica presenta similar dependencia, ya que la misma se recibe de un cable submarino que viene desde el estado Sucre.

Frente a esta situación de dependencia con tierra firme, creemos necesario empezar a plantearse hoy en día y gracias a las innovaciones tecnológicas, considerar al estado Nueva Esparta como un estado independiente de los servicios públicos, pues el estado posee todas las condiciones para iniciar este proceso. En relación al servicio del agua, la posibilidad de quitar la sal del agua del océano para hacerla apta al consumo humano no es una utopía, como tampoco lo es la posibilidad de nuestro autoabastecimiento en materia energética, pues poseemos excelentes vientos (energía eólica) y sol casi todo el año (energía solar), sin contar con el aporte de las nuevas tecnologías en materia de plantas generadoras.

Esta propuesta no consiste en importar grandes y costosos equipos del extranjero, sino la creación de las bases legales y jurídicas para la instalación de una asociación público-privada (o mancomunidad de los servicios) acordada entre ambos sectores, en el que parte de los servicios que son responsabilidad del sector público es suministrada por el privado bajo un claro convenio de objetivos compartidos, para el abastecimiento del servicio público o de la infraestructura pública. Es bueno recalcar que esta estrategia de negocios viene cobrando fuerza a pasos agigantados en todo el mundo, al punto que en China están comprometidos 500.000 millones de dólares en proyectos de este tipo y en Perú se ejecutan más de 30 obras mensualmente bajo el mismo esquema.

En conclusión, es fundamental que el Gobierno regional, junto al Consejo Legislativo, emitan políticas y normas sobre la implementación de este tipo de asociaciones público-privadas en función del mejoramiento de los servicios públicos básicos como la electricidad y el agua, aunado a un plan que fomente la promoción de las energías renovables, como la utilización de paneles solares, fuentes eólicas, plantas para desalar agua de mar, lo que nos convertiría, además, en pioneros a nivel nacional, en la implementación de alternativas sustentables e independientes.



VENEZUELA: Nueva Esparta, independiente de los servicios públicos

Con Información de El Sol de Margarita

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