Asesinó a su familia en medio de crisis mental por falta de medicamentos
Primicia / Un ataque de celos, potenciado por la falta de medicamentos, llevó a un paciente esquizofrénico a matar a su esposa y a su hijita de seis años, para luego suicidarse dentro de su penthouse en El Hatillo.

Las verdaderas dimensiones de la crisis que vivimos por falta de medicamentos solo las conoce bien quien las padece: aquellos que se van deteriorando día a día al punto de que pueden llegar a perder sus vidas o las de sus seres amados.

Día a día sabemos de historias de angustia, de dolor, miedo y muerte de hipertensos, pacientes con cáncer, sida, o cualquier otra patología que juntos a sus familias viven el calvario por la falta de medicamentos, pero rara vez nos paramos a pensar en los padecimientos de las personas con enfermedades mentales, quizás porque están estigmatizadas o no tomamos conciencia que en su caso no solo están en riesgo mortal ellos sino sus familias: madres, padres, esposas, esposos, esposas e hijos.

En agosto de 2016 se registró en Manoa un caso de este tipo, cuando una mujer de 51 años asfixió a su madre de 89 con una almohada y luego se lo confesó a una vecina como si nada.

La mujer, Yuveline Vargas, era una paciente esquizofrénica que tenía meses sin conseguir su tratamiento y ese fue el detonante para que matara a su madre con la que compartía hogar.

Una   situación similar, pero que costó la vida de una familia completa, se registró en El Hatillo en noviembre del año pasado, cuando un hombre, paciente esquizofrénico, asesinó a su esposa y a su hija de seis años en medio de un ataque de celos magnificado por la falta de medicamentos.

Sí, la crisis de los medicamentos solo la conocen bien quienes la viven y sus familias.

Una familia feliz

A ojos de los vecinos los Brand Martínez eran una familia feliz, a la que frecuentemente veían salir juntos, o disfrutar de las áreas verdes del Conjunto Residencial Casas de Oripoto donde tenían un penthouse.

Leonardo Enrique Brandt, abogado y comerciante de 37 años; y Amaris Martínez, odontóloga e instructora de zumba de 39, parecían tener una buena vida junto a su hijita de seis años, hasta que se acentuaron en él los síntomas de la esquizofrenia que era un mal de familia, pues su madre debió ser ingresada en un sanatorio luego de que intentara quemar su casa.

La condición de Leonardo se fue agravando paulatinamente y en 2015 la pareja se separó, al parecer en parte por su cuadro clínico y en parte por infidelidad.

Ambos se empeñaron en que los vecinos no notaran la separación e incluso en 2017, cuando sobrevino la tragedia, estaban trabajando en su reconciliación pero la falta de medicamentos para la enfermedad fue el detonante de la tragedia.

Terrible escena

La mañana del martes 14 de noviembre de 2017 la empleada doméstica de los Brand Martínez llegó a su trabajo y luego de tocar en reiteradas ocasiones el intercomunicador se preocupó y fue a buscar a la madre de Amaris Martínez, quien usó su llave para entrar el penthouse donde encontró una escena terrible: en la cocina yacían los cadáveres de su hija y su pareja con tiros en la cabeza. Desesperada subió al segundo piso a buscar a su nieta cuyo cuerpecito –también con un disparo- encontró en su cuarto.

Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas sospecharon en un principio que se trataba de un robo, pero las evidencias que recabaron en el sitio los hicieron cambiar rápidamente de móvil.      

Los vigilantes del conjunto residencial Casas de Oripoto, en El Hatillo, declararon que la noche antes habían escuchado varios tiros por lo que avisaron a la Policía Municipal de El Hatillo, que envió una comisión que recorrió el sector y se retiró al no encontrar nada irregular.

"Cuando escuchamos los tiros, no pudimos saber si era dentro de la urbanización o en los alrededores porque siempre se escuchan con eco. Este lunes en la mañana no vimos ningún movimiento en la casa. No sacaron los carros y la niña tampoco salió para ir al colegio. Pero nunca pensamos que había ocurrido algo así", relató uno de los vigilantes al portal Caraota Digital.

De acuerdo a la reconstrucción, Brandt habría asesinado a la niña de un tiro mientras dormía y su esposa se dio cuenta y trató de huir pero él la alcanzó en la cocina donde la mató de un disparo en la cabeza y luego se suicidó.

Allegados a la pareja relataron que desde hacia mucho tiempo Leonardo Brandt estaba medicado, pero en las últimas semanas su conducta había cambiado drásticamente lo que atribuyeron a la interrupción de su tratamiento médico porque el mismo no se conseguía en ninguna parte del país.

Al parecer una crisis de su enfermedad sumada a un ataque de celos lo llevaron a cometer el atroz crimen   contra sus seres amados.

La crisis por falta de medicamentos es una realidad que se cobra cada día más y más víctimas en Venezuela, no solo entre los pacientes sino entre sus seres amados.

Asesinó a su familia en medio de crisis mental por falta de medicamentos

Con Información de Primicia

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