BOLIVIA: Mujeres de la zafra, verdaderas amazonas
La Prensa / La fortaleza de las amazonas, guerreras mitológicas, se ve reflejada en mujeres de la Amazonía boliviana con el triple papel de madre, esposa y trabajadora que garantiza la supervivencia de familias que subsisten de la zafra, la recogida de castañas.

Son ellas las que se trasladan con sus maridos a recoger los cocos de donde sacan las castañas, también conocidas como almendras en la zona, y las que trabajan en las fábricas, cocinan, limpian en casa y cuidan de los hijos.

La zafra o recolección de la castaña, un trabajo recurrente en el norte amazónico de Bolivia, tiene a las mujeres como referentes del buen porvenir de la campaña.

Marta Teresa de Alarce vive en una comunidad de Puerto Gonzalo Moreno, en el Amazonas boliviano,  hace 38 años.

Ella fue la primera de la familia en dedicarse a la cosecha de castaña, aunque la agricultura siempre había estado presente en su vida.

"Nosotras también vamos a la castaña con mi esposo, con mis hijas, recolectamos la castaña entre todos", explicó.

La mujer reconoce que las tareas domésticas se reparten entre sus hijas y ella, lo que no les impide continuar con el duro trabajo de recolección y procesamiento de la castaña.

Lo mismo sucede con Heidi Galindo, asentada en el municipio amazónico de Contravaricia hace 40 años, quien comparte con sus cuatro hijas el reparto de tareas y el trabajo de la zafra.

No obstante, Galindo ve complicado que la familia continúe esa senda "porque las cuatro hijas son mujeres y lo primordial para ellas es el estudio".

Como en muchos otros sectores, las mujeres permanecen en puestos bajos con sueldos inferiores a los de sus colegas masculinos, a lo que tienen que sumar el trabajo doméstico y el cuidado de los hijos.

Antaño las mujeres de la zafra, tanto en la recolección como en las fábricas, llevaban a sus hijos al trabajo a pesar del riesgo que eso podía suponer: desde la picadura de una víbora o un mosquito con malaria, hasta la caída de un coco o enfermedades por insalubridad.

El Código Niño, Niña, Adolescente, aprobado en 2014, que prohíbe 21 tipos de trabajo infantil considerados peligrosos, entre los que aparecen la zafra, repercutió negativamente en las mujeres, porque ya no podían llevar a sus hijos.

 

DATOS

Presencia mayoritaria. Sonia Tellerín, dirigente de la Federación de Trabajadores Fabriles de Riberalta, señaló que "el 80% de trabajadores en las fábricas de procesamiento de la castaña son mujeres, especialmente en el quebrado manual". No obstante, sólo el 10% de los empresarios son mujeres, la mayoría son varones.

Mejor mano de obra. Debido a la delicadeza del proceso de limpieza y selección, los empresarios prefieren contratar a mujeres porque "trabajan mejor y con más cuidado".

Fuente: Los Tiempos BOLIVIA: Mujeres de la zafra, verdaderas amazonas

Con Información de La Prensa

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