URUGUAY: Un unipersonal sobre la locura y la sanación
El País / Compartir esta noticia SEGUIR carlos reyes Introduzca el texto aquí Angie Oña en Ser humana. Foto: Oriana Larrea Díaz Quizás para algunos espectadores el nombre de Angie Oña esté asociado al humor, por sus trabajos junto a Manuela Da Silveira y Emilia Díaz. Pero más allá de eso, la artista tiene una destacada trayectoria como dramaturga y directora, con trabajos de mucho más hondura intelectual. Y mañana subirá a escena una espectáculo, escrito e interpretado por ella, en el que exhibe su perfil más humanista.

Ser humana es un monólogo inspirado en la vida y obra de un personaje histórico no demasiado conocido fuera del mundo del psicoanálisis: Sabina Spielrein (1885-1942). Psiquiatra y psicoanalista rusa de origen judío, fue una de las primeras mujeres en la historia del psicoanálisis, siendo su principal aporte teórico la elaboración del concepto de pulsión destructiva y sádica, en base al cual Freud desarrollará el concepto de pulsión de muerte.

"Estuve investigando sobre esta mujer durante dos años. La conocí de rebote, googleando una información sobre Carl Jung, debido a un sueño que yo había tenido. Lo primero que me atrajo fue como una intriga, porque no sabía que Jung, antes de Toni Wolff, había tenido otra amante. Y luego me apasioné con su historia. Y el grado de olvido, y de oscuridad, que hay sobre ella es enorme", explica Oña, autora de reconocidas obras locales, como Éter retornable y La templanza .

El unipersonal abarca la biografías de Spielrein desde su infancia, y no elude el tema de la locura, que marcó su historia personal. También da cuenta de su relación con Jung, y de sus aportes teóricos al psicoanálisis.

"Dentro de la dramaturgia hay un guiño: hay mucho juego entre pasado y presente. Y hay guiños de teatralidad, que creo que son muy poéticos. Pero el personaje que interpreto es Sabina Spielrein todo el tiempo. Es como si ella viajara en el tiempo, porque se nombra este presente. Un poco se la desprende de la temporalidad", puntualiza Oña.

Ser humana cuenta con dirección de Freddy González, iluminación de Fernando Scorsela e intervención musical y diseño sonoro de Pablo Bonilla, y tuvo el asesoramiento de la psicóloga Renata Udler Cromberg. La puesta en escena promete tonos oníricos. "Hay mucho negro y blanco, pero el blanco es como un polvo de tiza. Y hay mucho negro: el escenario es negro, el vestuario todo negro, con algún brillo. El montaje se apoya mucho en lo lumínico para generar climas", describe la artista.

Oña sostiene que la puesta en escena trabaja lo atemporal, y la cronología está llena de quiebres. "Hay cuarta pared, pero por momentos desaparece. Es un lenguaje que va directo al público. Creo que esa atemporalidad hace que la obra sea muy dinámica: por momentos tiene recursos que son muy naturalistas, muy concretos, y luego tiene otros momentos absolutamente simbólicos, y hasta rituales. Que ella haya habitado la locura, que haya estado internada, y también que haya sanado, llegando a un nivel de consciencia tan elevado, hace que los cambios tengan que ser bastante abruptos a nivel escénico", sintetiza Oña, quien destaca de la obra de Spielrein el concepto de que es el paciente el que se cura a sí mismo, siendo el tratamiento como una guía.

"Creo que escuchar algunas cosas teóricas de lo que Spielrein planteaba creo que le hace bien a cualquiera. Hay frases de ella que a mí me resultan liberadoras, con las que te quedás enganchado. Frases que hace bien escuchar. En un momento dice: '¿No les pasa que cuando por primera vez escuchan una gran verdad, tiene de repente la sensación de haberla sabido desde siempre?’. Porque ella sostuvo la teoría de que tenemos mucha sabiduría que no estamos utilizando", analiza la artista.

Otra etapa La escritora admite que este es como un camino nuevo en su carrera literaria y teatral, señalando también que su texto trabaja además el triángulo que formaron Freud, Jung y Spielrein.

"Soy una apasionada del bicho humano. Y más que el psicoanálisis, me fascina lo psicobiológico. Y creo que hay un paralelismo entre nuestra creación, nuestra creatividad, y nuestra salud. Eso lo creo profundamente: cuanto más abierta es una persona, más niveles creativos puede abordar. Y cuando hablo de eso, hablo también de lo obsceno, lo escatológico. Porque a veces hay una idealización de la salud, como que fuera lo rosado y lo bonito. Y la salud en realidad es la que sabe ver lo que no está tan bueno, también".

Influida por los talleres de dramaturgia de Sergio Blanco, Oña afirma: "Yo soy una actriz que escribe, y escribo para actuar. Y honestamente, este nuevo texto no siento que esté tan defendido. Incluso todavía lo voy a seguir elaborando, durante las funciones, y después de bajar de cartel lo voy a revisar otra vez. Porque me encantaría poder ponerle una moña, y decir que es un texto exportable. Éter retornable, por ejemplo, se hizo en varios países, en España, en Argentina, México. Pero supongo que se hizo porque era accesible, divertida. Pero no siento que dramatúrgicamente tenga un buen impacto.

datos Tractatus y un mes a puro psicoanálisis Ser humana se estrenará este viernes 16 de febrero en Tractatus (Ituzaingó 1583, entre Piedras y Rambla 25 de agosto), donde dará seis funciones, los viernes y sábados a las 21.00 y los domingos a las 20.00, durante febrero, y no se descarta que luego siga en marzo, los viernes. La puesta contó con escenografía y vestuario de Doce Monos, y la asistencia de dirección de Elisa Queirolo.

Las entradas salen $ 300. Reservas: 097 040 924.

URUGUAY: Un unipersonal sobre la locura y la sanación

Con Información de El País

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