Valera: Aquella comarca de potencialidades, hoy viste un traje diferente
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Valera, ciudad de la trilogía andina, conocida por sus 7 colinas, hermosos paisajes y sitios históricos, cuna de hombres y mujeres trabajadores, conocidos por doquier gracias a su educación y honestidad después de 198 años, las calles estrechas, rodeadas por terrenos despejados y llenos de fauna cuentan otra historia, la expansión de la actividad comercial por los extranjeros, los cientos de edificios, visten a Valera hoy con un traje diferente

La ciudad más comercial del estado Trujillo, que cumple con todos los requisitos para ser catalogada como urbe, tráfico peatonal y vehicular, centros comerciales, bancos, hospitales y centros nocturnos, a su alrededor su mayor atractivo, siete colinas que encierran una Valera de encanto turístico y calor andino.

Los más osados se atreven a compararla con Roma, gracias a sus siete colinas: La Cabana, La Pollera, La Concepción, La Cruz, La Ciénega, Morón y El Cementerio, muchas de ellas han perdido su forma original pero no su esencia.

La enigmática Plaza Bolívar, fue sitio de recreación para muchos, las palomas adornan este lugar, mientras algunos animales desfilan sin ningún tipo de pudor, frente al valioso tesoro arquitectónico de estilo gótico, la Iglesia San Juan Bautista, alta, misteriosa e intimidante, hacia el otro lado, el entonces teatro Libertad convertido ahora en un local comercial, al mirar arriba otra hermosa obra de arte, algo que sería mejor no describir para conservar su atractivo. EL teatro Valera, otra joya desaprovechada y sumergida en la decida.

Fue en aquel 1841, cuando el famoso explorador y geógrafo italiano Agustín Codazzi, describió a Valera como una villa de 348 casas, afortunadamente este panorama ha cambiado, ahora nos conseguimos con una ciudad llena de edificios y sus habitantes se han triplicado, sólo quedaría preguntarse ¿Cómo la describiría ahora"

La construcción de la carretera Transandina, vio la luz cerca de los años 20 del siglo XX, misma que dio un gran impulso a la actividad comercial de esta ciudad, por su ubicación geográfica, Valera resulta ser accesible ya que se puede llegar fácilmente desde Occidente con sólo atravesar la carretera Lara- Zulia.

Todos los que habitamos esta ciudad nos hemos topado con esto, los cuatro personajes que analizan y describen a Valera a través de su experiencia de vida, también se han topado con la magia de esta localidad, donde la amabilidad de su gente se hace sentir en cada esquina, los comercios propiedad de los extranjeros que forjaron camino aquí son comunes, las populares panaderías y las calles y avenidas más transitadas son parte de nuestra identidad valerana

La Importancia natural

Valera como muy pocas ciudades conserva diversos y variados atractivos naturales como páramos, ríos, caídas de agua, gran parte de ellos están ubicados en el territorio perteneciente a la populosa parroquia La Puerta, entre ellos se destacan: Los Torres, Cabimbú, El Toro y la Victoria, Valle del Río Momboy de La Puerta. El municipio Valera es recorrido por el río más importante del Estado, El Motatán, el cual tiene naciente en el páramo de Mucuchíes en el estado Mérida.

Todos estamos llamado a velar para que nuestro terruño logre un esplendor definitivo La urbe de Mercedes Díaz requiere de mucho amor, de reorientarla Los espacios públicos de la ciudad son escaso, es un punto débil para una ciudad llena de tanta juventud. El hospital Pedro Emilio Carrillo, fue una de las grandes obras que la dictadura de Marcos Pérez Jiménez le dejó la entidad. Cortesía, Luis González

Valera: Aquella comarca de potencialidades, hoy viste un traje diferente

Con Información de Diario de Los Andes

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